septiembre 1, 2025 / Omar Ríos

Un cambio silencioso pero estructural está ocurriendo en los mercados globales de deuda: cada vez más países en desarrollo están dejando de emitir bonos en dólares estadounidenses. En su lugar, recurren a monedas alternativas como el renminbi chino, el franco suizo o incluso sus propias divisas locales.

Este fenómeno marca un giro estratégico que podría debilitar la hegemonía del dólar y reconfigurar el mapa financiero global. Pero también es una señal de alarma sobre el nivel de presión que enfrentan los países emergentes ante las decisiones de política monetaria en Washington.


¿Qué está ocurriendo?

En 2025, países como Kenia, Sri Lanka, Colombia, Egipto y Panamá han comenzado a emitir deuda en monedas distintas al dólar. La razón es clara: el endurecimiento monetario de la Reserva Federal ha disparado los costos de endeudamiento en dólares, afectando sus finanzas públicas y aumentando el riesgo de impago.

Emitir en monedas alternativas reduce temporalmente el costo financiero, pero también refleja algo más profundo: una pérdida de confianza en la neutralidad del dólar como moneda de reserva internacional.


¿Por qué es importante?

Durante décadas, los países en desarrollo han sido rehenes de la deuda en dólares. Esta dependencia implica que cualquier cambio en la política monetaria de EE. UU. —ya sea una subida de tasas, una crisis bancaria o una recesión interna— se convierte automáticamente en una crisis para los países de menor ingreso.

Además, la deuda en dólares:

  • Limita la soberanía monetaria.
  • Aumenta la exposición a shocks externos.
  • Penaliza el crecimiento por efecto del tipo de cambio.

Por eso, buscar nuevas monedas para financiarse no es solo una decisión financiera, es un acto de defensa económica y estratégica.


El ascenso del renminbi y otras monedas

China ha aprovechado esta oportunidad para expandir el uso internacional del renminbi, especialmente a través de sus bancos estatales, sus acuerdos bilaterales de swap y su influencia en África, Asia Central y América Latina.

El franco suizo y el euro también han ganado terreno, al igual que emisiones en moneda local dirigidas a inversores internos. Esto ha provocado una diversificación en la arquitectura financiera mundial, debilitando gradualmente el dominio exclusivo del dólar.


¿Riesgos o solución?

Aunque esta tendencia ofrece alivio a corto plazo, no está exenta de riesgos:

  • El renminbi aún no es plenamente convertible.
  • Los mercados en monedas locales son menos líquidos.
  • Las primas por riesgo pueden aumentar si no hay respaldo institucional.

No obstante, muchos países prefieren asumir esos desafíos antes que seguir atados a un sistema financiero que los expone constantemente a ciclos de crisis importadas.


América Latina: ¿Oportunidad o vulnerabilidad?

Nuestra región es una de las más afectadas por los vaivenes del dólar. Desde la crisis de deuda de los años 80, pasando por el «Efecto Tequila» y hasta la crisis argentina, la historia latinoamericana está marcada por la dependencia del financiamiento en divisas duras.

Este giro global podría representar:

  • Una oportunidad para recuperar soberanía financiera.
  • Una puerta para vincularse más con Asia y diversificar socios.
  • Un riesgo si se improvisa sin regulación, cobertura o infraestructura financiera sólida.

México, por ejemplo, podría explorar emisiones en pesos dirigidas a inversionistas asiáticos o acuerdos monetarios bilaterales con países estratégicos. La clave está en diseñar una estrategia de largo plazo y no solo reaccionar a la coyuntura.


Conclusión

El mundo está comenzando a cuestionar uno de sus pilares más antiguos: la supremacía del dólar como la única vía de financiamiento global. El hecho de que países en desarrollo estén buscando alternativas no es anecdótico… es una señal de cambio estructural.

Ya no se trata solo de deuda. Se trata de quién decide las reglas del juego financiero global… y quién las padece.


Tu opinión importa

¿Crees que es viable para los países latinoamericanos abandonar progresivamente la deuda en dólares? ¿O dependemos demasiado del sistema financiero occidental? Comparte tu opinión y sigamos analizando este cambio profundo en la economía global.