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Categoría: Macroeconomía (Página 1 de 3)

Entender las grandes fuerzas económicas y cómo influencian las decisiones empresariales y de inversión.

Las expectativas de inflación en México bajan pero persisten los retos: encuesta de Citigroup muestra moderación pero aún una tasa núcleo elevada

Por Omar Ríos – noviembre 2025

En su más reciente encuesta, Citigroup México reveló que las expectativas inflacionarias han comenzado a ceder ligeramente, lo que indica una posible inflexión en la trayectoria de los precios. Sin embargo, la preocupación no desaparece: la inflación subyacente (o núcleo), que excluye productos volátiles como energía y alimentos, se mantiene en niveles elevados.

Esto representa un dilema para los tomadores de decisiones: aunque el pico inflacionario parece haber pasado, la persistencia de precios altos en servicios, vivienda, educación y salud mantiene bajo presión el poder adquisitivo de las familias y complica la política monetaria del país.


Mi hipótesis:

La baja de expectativas inflacionarias es una señal positiva, pero insuficiente. Mientras la inflación núcleo se mantenga elevada, el Banco de México no podrá bajar tasas con fuerza, y la economía seguirá atrapada entre la desaceleración del consumo y el alto costo del dinero.


¿Qué muestran los datos de Citigroup?

La encuesta, publicada el 5 de noviembre de 2025, ofrece una radiografía clave de lo que piensan analistas, bancos y economistas institucionales:

  • Inflación general esperada para cierre de 2025: 4.3 %, una ligera mejora respecto al mes anterior.
  • Inflación subyacente esperada: 4.9 %, aún por encima del objetivo del Banco de México (3 % ± 1 punto porcentual).
  • Las expectativas para 2026 bajan marginalmente, pero no reflejan una convergencia clara al objetivo.
  • Se proyecta que Banxico mantendrá su tasa de referencia en niveles elevados (actualmente en 10.75 %) al menos hasta el primer semestre de 2026.

¿Por qué sigue alta la inflación subyacente?

Aunque los precios de alimentos y energía se han moderado, los servicios y precios administrados por el gobierno continúan presionando al alza.

Factores clave:

  1. Indexación de precios a la inflación pasada: rentas, colegiaturas y servicios suelen ajustar al alza de forma retardada.
  2. Costos laborales y presiones salariales: aunque necesarias, están generando aumentos persistentes en servicios personales.
  3. Falta de competencia en sectores clave: telecomunicaciones, transporte y salud aún presentan rigideces estructurales.

En resumen: la inflación visible baja, pero la estructural se mantiene resistente.


Implicaciones para la política monetaria

El Banco de México enfrenta una paradoja:

  • Si baja la tasa de interés muy pronto, podría reactivar la inflación.
  • Si la mantiene alta mucho tiempo, frena el consumo, desalienta el crédito y desacelera el crecimiento.

Además, el entorno externo sigue siendo volátil:

  • La Reserva Federal en EE.UU. mantiene tasas altas.
  • El conflicto en Medio Oriente genera incertidumbre energética.
  • Las economías desarrolladas están en riesgo de recesión leve.

Por tanto, Banxico tiene poco espacio para actuar con audacia. Su estrategia será gradual, con ajustes de 25 puntos base en el mejor de los casos hacia mediados de 2026.


¿Qué debe vigilar el ciudadano y el inversionista?

  • Inflación núcleo, más que la general.
  • Tasas reales (tasa nominal – inflación esperada), que determinan el incentivo a invertir o consumir.
  • Comportamiento del tipo de cambio, como termómetro de confianza externa.
  • Señales de Banxico, que suelen ser más conservadoras que la Fed.

Conclusión

La inflación en México está bajando, pero no lo suficiente como para cantar victoria. La resiliencia de los precios subyacentes evidencia un problema más profundo: estructuras rígidas, falta de competencia y rezagos en productividad.

Mi hipótesis se confirma:
sin resolver los factores estructurales que alimentan la inflación núcleo, México seguirá atrapado en una política monetaria defensiva, sacrificando crecimiento por estabilidad.

Perspectiva global: el FMI proyecta crecimiento mundial del 3.2 % en 2025, pero con múltiples riesgos

Por Omar Ríos – noviembre 2025

En su informe de octubre de 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó sus previsiones de crecimiento mundial, proyectando una expansión del 3.2 % para este año. Aunque la cifra parece razonable frente al contexto pospandemia y la fragmentación geoeconómica global, el propio organismo advierte que el crecimiento se sostiene sobre una base frágil, vulnerable a múltiples choques.

Inflación persistente, altos costos financieros, tensiones geopolíticas y una desaceleración en economías clave forman parte del nuevo panorama que, más que recuperación sólida, parece una carrera de resistencia económica con obstáculos impredecibles.


Mi hipótesis:

El crecimiento global proyectado por el FMI no es señal de fortaleza, sino de supervivencia estructurada. El mundo no está avanzando, está evitando retroceder. En este entorno, los países que no tomen decisiones estratégicas internas estarán destinados a quedar atrapados en un estancamiento prolongado.


¿Qué dice el FMI?

En el World Economic Outlook de octubre, el FMI destacó los siguientes puntos:

  • Crecimiento mundial del 3.2 %, ligeramente mejor que el promedio de los últimos dos años, pero aún por debajo de los niveles prepandemia.
  • Inflación global disminuyendo lentamente, pero con persistencia en precios de servicios y alimentos en muchos países emergentes.
  • Altas tasas de interés que están empezando a desacelerar el crédito y el consumo en economías avanzadas.
  • Riesgos geopolíticos crecientes, particularmente por el conflicto en Ucrania, la tensión EE.UU.–China, y las disrupciones en el Mar Rojo, Canal de Suez y cadenas logísticas.
  • China pierde velocidad, con un crecimiento estimado en torno al 4.6 %, afectada por su crisis inmobiliaria y bajo consumo interno.
  • América Latina crecerá alrededor del 2 %, con heterogeneidad marcada entre países más abiertos y diversificados, frente a otros atados a commodities.

¿Qué significa esto para los mercados emergentes?

Los mercados emergentes, incluidos México y América Latina, enfrentan un dilema:

  • Si los tipos de interés globales se mantienen altos, atraerán capitales financieros, pero encarecerán el crédito local y desincentivarán la inversión productiva.
  • Si las grandes economías desaceleran, la demanda por exportaciones se reduce y los flujos comerciales caen.
  • Y si la inflación no cede lo suficiente, los bancos centrales locales tendrán poco margen de maniobra para estimular el crecimiento.

Es un equilibrio inestable. El riesgo no es solo externo, es doble: estancamiento con inflación.


¿Y México?

Para México, el contexto global ofrece oportunidades limitadas pero reales:

  • La relocalización industrial (nearshoring) sigue siendo una ventaja competitiva.
  • El T-MEC proporciona certidumbre comercial.
  • El peso mexicano ha mostrado estabilidad relativa, respaldado por remesas históricas y reservas sólidas.

Pero también hay amenazas:

  • La desaceleración industrial global afectará exportaciones.
  • La dependencia de EE.UU. hace al país vulnerable a cualquier shock externo.
  • La falta de reformas estructurales internas limita la capacidad de respuesta.

El nuevo mapa económico global: bloques, riesgos y adaptación

La economía mundial avanza hacia un modelo fragmentado, donde los bloques regionales se vuelven más importantes que el consenso multilateral.

  • EE.UU. y Europa siguen lidiando con deuda, bajo crecimiento y tensiones internas.
  • China se reestructura lentamente, pero pierde dinamismo.
  • África y Asia emergente se consolidan como mercados clave a mediano plazo.
  • América Latina, con abundantes recursos pero bajo nivel de integración, corre el riesgo de quedar rezagada si no actúa con visión estratégica.

Conclusión

El pronóstico de crecimiento global del 3.2 % no es motivo de celebración. Es una advertencia disfrazada de estabilidad. La economía global camina sobre hielo delgado, donde un nuevo conflicto, una crisis energética o un error de política monetaria podrían desequilibrar todo.

Mi hipótesis se confirma:
el mundo no crece con fuerza, solo resiste. Y en este contexto, los países que no cultiven su autonomía económica, su inversión interna y su resiliencia productiva estarán condenados a depender de ciclos que ya no controlan.

La economía de México se contrae en el tercer trimestre: actividad industrial y manufacturera a la baja

Por Omar Ríos – noviembre 2025

A finales de octubre, el INEGI y analistas de Reuters confirmaron lo que muchos ya anticipaban: la economía mexicana registró una contracción durante el tercer trimestre de 2025. Esta desaceleración estuvo encabezada por una caída en la actividad industrial y manufacturera, sectores que tradicionalmente han sido motores del crecimiento nacional.

Aunque no se trata aún de una recesión técnica, sí refleja una fragilidad estructural en la economía mexicana que contrasta con el optimismo que rodeaba al fenómeno del nearshoring.


Mi hipótesis:

La contracción económica del tercer trimestre no es un bache coyuntural, sino un síntoma de fondo: México depende excesivamente de factores externos para crecer y no ha fortalecido sus motores internos de inversión, innovación y consumo productivo.


¿Qué dicen los datos?

De acuerdo con el reporte preliminar del INEGI (octubre 2025):

  • La economía se contrajo un 0.3 % respecto al trimestre anterior.
  • La producción industrial cayó 1.1 %, con especial debilidad en el sector manufacturero (-1.5 %).
  • El sector servicios se mantuvo relativamente estable, pero sin compensar la caída en la industria.
  • Esta es la primera contracción trimestral desde la recuperación post-COVID.

El panorama contradice las expectativas de crecimiento moderado sostenido que se proyectaban a principios de año. Y lo más preocupante es que la debilidad no proviene del exterior, sino de dentro del país.


¿Qué está fallando?

1. El impulso del nearshoring no se ha traducido en producción real

Aunque hay anuncios y compromisos de inversión, muchas plantas aún están en construcción o en fase de planeación. La cadena de valor aún no ha sido transferida ni escalada.

2. Inversión pública y privada sigue rezagada

El gasto público ha sido focalizado, pero no expansivo. Y el sector privado, aunque optimista en discurso, se mantiene cauteloso ante temas como la inseguridad, la incertidumbre regulatoria y el cambio en reglas energéticas.

3. El consumo interno pierde fuerza

Con inflación acumulada, salarios estancados y acceso al crédito limitado, el consumo doméstico ha dejado de ser el motor contracíclico de la economía.

4. Política industrial ausente o fragmentada

A pesar de los esfuerzos aislados en sectores estratégicos, México aún no tiene una política industrial clara que articule infraestructura, talento, tecnología e incentivos.


¿Qué implica esta contracción?

  • Aumenta la presión sobre Banxico, que debe decidir si mantiene su política monetaria restrictiva para controlar la inflación o si flexibiliza para estimular la economía.
  • Podría afectar la confianza de inversionistas internacionales, especialmente si se interpreta como señal de estancamiento estructural.
  • Reabre el debate sobre el modelo económico mexicano, demasiado orientado al exterior y sin estrategia clara de desarrollo interno.

Esta coyuntura plantea un llamado urgente a revisar el modelo de crecimiento nacional, que depende del buen comportamiento de EE.UU., de la estabilidad cambiaria y del atractivo de corto plazo para capital externo.


Conclusión

La contracción económica del tercer trimestre de 2025 no es un accidente. Es una advertencia. México no puede depender indefinidamente de fuerzas externas para crecer. Necesita construir su propio músculo económico: con innovación, inversión estratégica, fortalecimiento del mercado interno y visión industrial de largo plazo.

Mi hipótesis se confirma:
sin motores internos sólidos, el país seguirá vulnerable ante los vaivenes externos, por más oportunidades de relocalización que existan. El nearshoring no salvará a México si México no se salva a sí mismo.

Cómo México Puede Diseñar una Política Industrial Eficaz y Viable

octubre 3, 2025 / Omar Ríos

En el debate económico contemporáneo, “política industrial” es una frase que suena a promesa grandiosa. Muy pocos gobiernos la han sabido ejecutar bien. El FMI advierte: los subsidios y apoyos sectoriales mal diseñados pueden convertirse en distorsiones de mercado costosas y poco eficientes.

Pero México tiene condiciones particulares (su posición geográfica, estructura exportadora, tratados comerciales) que pueden jugar a su favor si diseña con prudencia una política industrial estratégica. En este artículo reviso los retos actuales, ejemplos comparativos, y propongo un modelo adaptado para México.


Los retos actuales para México

Para entender por qué una política industrial mal diseñada puede fallar en México, hay que considerar el contexto:

  1. Entorno de bajo crecimiento y pronósticos moderados
    El Banco Mundial proyecta que la economía mexicana crecerá lentamente en los próximos años debido a la incertidumbre comercial externa.

    El FMI, por su parte, recomienda evitar medidas que distorsionen recursos, como aranceles específicos que favorezcan sectores aislados.
  2. Presión en la industria automotriz por reglas de origen en el USMCA
    La industria automotriz en México ya advierte que el proceso de revisión del USMCA implicará mayores exigencias de contenido regional (Asia vs América del Norte), lo que presiona las cadenas productivas locales.
  3. Institucionalidad débil, falta de coordinación y riesgos políticos
    México suele enfrentar cambios de gobierno, agendas fragmentadas y poca previsibilidad regulatoria. Crear políticas industriales requiere continuidad, reglas claras, evaluación periódica y transparencia.
  4. Competencia global y cadenas globales de valor
    Cualquier política mexicana no existirá en vacío. Tendrá que competir con China, Corea del Sur, Vietnam y otros países que ya utilizan políticas activas, con infraestructuras modernas, subsidios inteligentes y acceso a financiamiento.

Así que la pregunta no es si México debe tener política industrial: es cómo debe tenerla.


Aprender de experiencias: lo que México debe evitar (y lo que puede replicar)

Algunas lecciones útiles:

  • China: logró crecimiento e innovación mediante apoyos sectoriales agresivos (chips, vehículos eléctricos), pero a costa de eficiencia en otros sectores, endeudamiento y sobrecapacidad.
  • Corea del Sur: el éxito radicó en metas claras, exigencia de resultados y promoción de conglomerados (chaebols) competitivos globalmente.
  • Brasil: ha aplicado políticas industriales intensas, pero muchas veces sin ajuste institucional, lo que resultó en subsidios sin competitividad sostenible. El FMI advierte que sus estrategias han sido menos exitos en ambientes con institucionalidad débil.

Lo que México debe evitar:

  • Subsidios indefinidos sin mecanismos de salida
  • Favorecer industrias no estratégicas o poco conectadas
  • Ignorar infraestructura (energía, transporte, agua) y el capital humano
  • Desalinearse de tratados comerciales y reglas del juego internacional

Propuestas para una política industrial mexicana realista

Aquí algunas ideas adaptadas al contexto de México:

1. Definición estratégica por sectores con ventajas competitivas

No se trata de “industrializar todo”, sino de apostar por sectores donde México tiene ventaja o potencial: automotriz, aeroespacial, dispositivos médicos, energías limpias, logística, semiconductores, agroindustria de valor agregado.

2. Programas con metas y cláusulas de evaluación

Cada subsidio, estímulo o beneficio debe tener metas cuantificables (exportaciones, empleos, contenido local). Si no se cumplen, estos apoyos deben reducirse o eliminarse.

3. Coherencia regulatoria y predictibilidad

El gobierno debe comprometerse a mantener reglas claras por períodos definidos y evitar cambios abruptos que desalienten inversionistas.

4. Complementar con reformas estructurales

  • Educación técnica y científica para formar capital humano competente
  • Infraestructura logística y energética moderna
  • Regímenes fiscales y regulatorios favorables sin excesiva discrecionalidad
  • Apoyo a las pequeñas y medianas empresas para integrarse a las cadenas valor

5. Uso de “zonas industriales estratégicas”

Un modelo podría ser zonas donde industrias estratégicas reciban beneficios fiscales y conectividad logística (algo similar al Corredor Interoceánico del Istmo, que propone incentivar polos industriales en el sur de México).

6. Financiamiento y acompañamiento institucional

No basta ofrecer incentivos: las empresas deben contar con financiamiento (créditos blandos, garantías), asistencia técnica, apoyo en innovación y acceso a mercados internacionales.


Qué podría significar esta política bien hecha para México

  • Más valor agregado exportado, no solo materias primas
  • Empleos de mejor calidad y salarios más altos
  • Convergencia regional dentro del país (menos desigualdad territorial)
  • Mejora de la balanza comercial y menor vulnerabilidad externa
  • Resiliencia frente a shocks globales (cuando una industria cae, otras pueden sostener)

Pero también implicará sacrificios: recursos fiscales, riesgo político y necesidad de rendir cuentas públicamente.

Políticas Industriales bajo la lupa del FMI: ¿Oportunidad o trampa para las economías emergentes?

octubre 3, 2025 / Omar Ríos

Muchas naciones han apostado en los últimos años por políticas industriales agresivas: subsidios sectoriales, protección arancelaria, estímulos focalizados para ciertas industrias clave. La idea suena bien: reindustrializar, asegurar soberanía productiva, crear empleo.
Pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) lanza una advertencia fuerte: estas políticas pueden tener costos altos y efectos adversos si no se implementan cuidadosamente.

Especialmente para economías emergentes, donde recursos, institucionalidad y estabilidad son más frágiles, el margen de error es reducido.


¿Qué dijo el FMI y por qué ahora?

En un capítulo de su próximo World Economic Outlook, el FMI analiza casos en la Unión Europea, China, Brasil y Corea del Sur, y señala que:

  • Las políticas industriales pueden lograr que ciertas industrias regresen (reshoring) o se fortalezcan localmente.
  • Pero también pueden generar ineficiencias, distorsiones de mercado, aumento de precios para el consumidor y asignación incorrecta de recursos.
  • En algunos casos, programas mal diseñados terminan siendo costosos para el erario, sin lograr competitividad sostenible.

El momento para esta advertencia no es casual. Con tensiones geopolíticas, cadenas de suministro fracturadas y grandes bloques que buscan autonomía estratégica, muchos gobiernos están recurriendo al activismo estatal económico. Pero el FMI recuerda que no basta con subsidios: deben venir acompañados de reformas estructurales reales.


Ejemplos ilustrativos

  • China: ha sido uno de los ejemplos más notorios de políticas industriales fuertes (chips, vehículos eléctricos, semiconductores). Pero el FMI señala que algunas medidas podrían haber sacrificado productividad general en favor de crecimiento “dirigido”.
  • Unión Europea: ha incrementado apoyos en sectores verdes y tecnologías limpias, pero esos subsidios corren el riesgo de generar competencia desigual entre estados miembros.
  • Brasil: entre los países analizados, el FMI advierte que su enfoque estatal no ha sido tan riguroso en controles, objetivos claros o ajustes periódicos.

Estos casos muestran que el éxito o fracaso depende menos de la idea de “industrializar” y más de cómo, cuándo y con qué reglas.


Riesgos que enfrentan los países emergentes

Tomar decisiones sin calibrar puede llevar a:

  1. Gasto público insostenible
    Subsidios y apoyos sectoriales requieren recursos. Si el retorno no se materializa, se convierten en peso para las finanzas públicas.
  2. Distorsión del mercado
    Favorecer industrias puede desalentar competencia, innovación y eficiencia.
  3. Proteccionismo recíproco y guerras comerciales
    Otros países podrían responder con barreras, imposición de sanciones o disputas comerciales.
  4. Captura política o clientelismo
    Las políticas pueden ser usadas para beneficiar intereses particulares en lugar de sectores estratégicos reales.
  5. Desalineación con reformas estructurales
    Si no se acompañan mejoras institucionales, regulaciones, educación, infraestructura, todo el esfuerzo queda “aislado”.

¿Y Brasil en ese contexto?

Brasil es un caso relevante para América Latina:

  • A pesar de su potencial, sus políticas industriales históricas han tenido problemas de eficiencia, falta de continuidad y costos elevados.
  • En el informe del FMI, Brasil fue mencionado como uno de los países donde falta un esquema claro de rendición de cuentas y mecanismos de revisión periódica.
  • En los últimos meses, se ha observado debilitamiento de su actividad económica (veáse la caída en julio) bajo presión de tasas de interés altas y consumo débil.

Esto sugiere que Brasil debe abordar con cautela sus planes industriales: no basta con subsidios, necesita un plan que considere el entorno macroeconómico.


Qué criterios debe tener una política industrial bien diseñada

Para que no se vuelva un error costoso, una política industrial debe cumplir con:

  • Objetivos claros, medibles y con tiempo definido
  • Condiciones y “cláusulas de salida” si el sector no cumple metas
  • Alineación con las ventajas comparativas reales del país
  • Supervisión, evaluación y recalibración constante
  • No reemplazar mercado, sino complementarlo
  • Que promueva innovación, capacidad tecnológica y competitividad real

Conclusión: entre ambición y prudencia

Las políticas industriales pueden ser una herramienta poderosa para transformar economías rezagadas… pero también pueden convertirse en trampas costosas si se usan sin disciplina ni visión estructural.

El mensaje del FMI debería ser un llamado para los gobiernos emergentes: industrializar sí, pero con reglas claras, realismo y acompañamiento macroeconómico.

En América Latina, Brasil, México, Argentina u otros que sueñan con industria de alto valor, deben tomar nota: la meta no es solo crecer, sino crecer bien.

El Banco de Japón Lanza Advertencia por Incertidumbre Global Mientras Evalúa Subir Tasas: ¿Se Acerca un Punto de Ruptura en Asia?

octubre 3, 2025 / Omar Ríos

En el escenario financiero global, cada palabra emitida por un banco central importante tiene peso.
Pero cuando esa palabra viene del Banco de Japón (BOJ) —una de las últimas instituciones que ha mantenido tasas ultrabajas por décadas—, el mercado escucha con atención… y preocupación.

Este 3 de octubre, Kazuo Ueda, gobernador del BOJ, advirtió sobre los riesgos crecientes que enfrenta la economía global y la necesidad de actuar con cautela en cualquier ajuste de política monetaria, especialmente si se considera una subida de tasas.

En otras palabras: el Banco de Japón está atrapado entre la espada de la inflación global y la pared de un crecimiento frágil.


¿Qué dijo exactamente el Banco de Japón?

Durante una conferencia en Tokio, Ueda enfatizó:

“La economía japonesa está mostrando una recuperación gradual, pero la incertidumbre externa —incluyendo tensiones geopolíticas, presiones inflacionarias en EE. UU. y Europa, y desaceleración en China—, pone en riesgo la estabilidad de nuestra recuperación salarial y productiva.”

Aunque no descartó una futura subida de tasas, dejó claro que será una decisión cuidadosamente calibrada, lo que aumenta la tensión en los mercados que ya esperaban un giro más agresivo.


¿Por qué importa esto?

Japón no es una economía cualquiera:

  • Es la tercera economía más grande del mundo
  • Ha sido el pilar de las tasas ultrabajas durante décadas (modelo de estímulo continuo)
  • Su mercado de bonos es referencia para instituciones globales
  • Su política monetaria influye en el yen, comercio internacional y flujos de capital en Asia

Una subida de tasas en Japón podría:

  • Provocar una revalorización del yen (impactando exportaciones)
  • Redireccionar capital global que hoy fluye hacia mercados emergentes
  • Activar mecanismos de “contagio monetario” en otras economías asiáticas

El dilema del BOJ: ¿Inflación o crecimiento?

Japón ha sido históricamente un país con baja inflación y estancamiento salarial crónico.
Pero desde 2022, las cadenas de suministro rotas, la energía más cara y el dólar fuerte han importado inflación al archipiélago.

Ahora, el Banco de Japón enfrenta su dilema clásico:

  • Subir tasas para controlar la inflación y fortalecer el yen, pero arriesgar la débil recuperación económica
  • Mantener tasas bajas para sostener el crecimiento, pero permitir una inflación persistente que erosiona el poder adquisitivo y la competitividad

Este tipo de dilemas son cada vez más comunes en los bancos centrales post-COVID.


¿Qué efectos tiene esto a nivel global?

1. Reacomodo de capital internacional

Si Japón sube tasas, los flujos de inversión que van a Estados Unidos, Europa o América Latina podrían redirigirse a Asia.

2. Mayor presión sobre monedas emergentes

Una revalorización del yen provocaría presión bajista sobre monedas como el peso mexicano, el real brasileño o el won surcoreano, incrementando la volatilidad.

3. Advertencia sobre fragilidad global

El tono cauteloso del BOJ confirma algo que muchos analistas han temido:
el crecimiento global sigue siendo frágil y muy vulnerable a shocks externos.


¿Qué debe hacer el inversionista informado?

  • Prestar atención a los movimientos del yen: es uno de los indicadores adelantados de flujos globales.
  • Observar decisiones de otros bancos centrales asiáticos: Corea del Sur, Indonesia y Tailandia podrían ajustar sus políticas en sincronía.
  • Considerar activos refugio con inteligencia: oro, bonos de corto plazo y ciertos ETFs defensivos vuelven a tomar protagonismo en tiempos de incertidumbre monetaria.

Conclusión

El anuncio del Banco de Japón no es solo un análisis técnico de política monetaria.
Es una advertencia directa de que el ciclo de normalización económica global aún no está resuelto, y que incluso los países que parecían ajenos a las turbulencias ahora deben tomar decisiones difíciles.

Japón, símbolo de estímulo permanente, se asoma a un cambio de paradigma.
Y si el BOJ se mueve, el mundo lo sentirá.

Eurozona: Inflación Estable Reaviva Esperanzas de un Recorte de Tasas por el BCE

septiembre 1, 2025 / Omar Ríos

Después de más de dos años de ajustes agresivos en política monetaria, la inflación en la eurozona finalmente muestra signos de estabilidad, lo que ha reactivado las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) pueda iniciar pronto un ciclo de recorte de tasas de interés.

Con economías clave como Francia, Alemania, España e Italia registrando cifras de inflación cercanas o incluso por debajo del objetivo del 2 %, el mercado ya anticipa que el BCE podría actuar antes de lo previsto para aliviar las condiciones crediticias y estimular el crecimiento.


Inflación bajo control: ¿victoria o espejismo?

Según los últimos datos de Eurostat, la inflación general en la eurozona se situó en 2.1 % en agosto de 2025, con la inflación subyacente cayendo a 1.9 %. Francia y Alemania, que durante 2022 y 2023 sufrieron picos inflacionarios superiores al 7 %, han logrado mantener los precios estables gracias a una combinación de:

  • Enfriamiento de la demanda interna.
  • Normalización de las cadenas de suministro.
  • Caída en los precios de la energía.
  • Política monetaria contractiva sostenida.

Sin embargo, la gran pregunta es: ¿ha ganado realmente el BCE la batalla contra la inflación, o estamos en una pausa temporal?


La presión sobre el crecimiento

Si bien la estabilidad de precios es una buena noticia, viene acompañada de señales preocupantes en el otro frente: el crecimiento económico. Varios indicadores adelantados, como el índice PMI y la confianza empresarial, apuntan a una desaceleración prolongada en la eurozona, especialmente en Alemania, cuya industria se encuentra en recesión técnica.

El BCE se enfrenta ahora a un dilema clásico:
¿Priorizar la estabilidad de precios o evitar una recesión más profunda?

Con la inflación bajando y el desempleo aumentando ligeramente en el sur de Europa, el margen para flexibilizar la política monetaria comienza a abrirse.


Expectativas de los mercados

Los mercados financieros ya han comenzado a descontar un recorte de tasas para el último trimestre de 2025, con los bonos soberanos mostrando caídas en los rendimientos y las bolsas europeas reaccionando positivamente.

Un recorte de tasas enviaría señales importantes:

  • Relajación en el costo del crédito para empresas y hogares.
  • Estímulo al sector inmobiliario e inversiones de capital.
  • Posible debilitamiento del euro, lo que podría mejorar la competitividad de las exportaciones europeas.

Pero también implicaría riesgos:

  • Podría ser visto como un movimiento prematuro.
  • Si la inflación repunta, el BCE perdería credibilidad.
  • Reabriría la puerta a desequilibrios financieros.

¿Y el resto del mundo?

Una flexibilización por parte del BCE tendría impacto más allá de Europa. Para los países emergentes:

  • Significaría menor presión sobre sus propias tasas locales.
  • Mejoraría el apetito de los inversionistas por activos de riesgo.
  • Podría frenar la apreciación del dólar, aliviando el servicio de deuda externa.

En resumen, la política monetaria del BCE es clave para la salud del sistema financiero global, especialmente en un momento donde otras regiones —como América Latina o África— luchan con altos niveles de endeudamiento e inflación persistente.


Conclusión

La inflación estable en la eurozona abre una ventana de oportunidad para que el Banco Central Europeo cambie el tono de su política monetaria. El desafío será actuar con precisión quirúrgica: lo suficientemente rápido como para evitar una recesión, pero con la cautela necesaria para no reactivar presiones inflacionarias.

El BCE está en una encrucijada histórica, y su próxima decisión marcará el rumbo económico de Europa… y más allá.


Tu opinión importa

¿Crees que es el momento adecuado para que el BCE recorte tasas? ¿Qué impacto tendría esta decisión sobre los flujos financieros hacia América Latina? Déjame tu comentario y sigamos analizando juntos el mapa global de la política monetaria.

Brasil: Desaceleración Económica con Sorpresa Positiva en el Segundo Trimestre

septiembre 1, 2025 / Omar Ríos

En medio de un contexto global desafiante y tasas de interés históricamente elevadas, la economía brasileña logró crecer un 0.4 % en el segundo trimestre de 2025, superando la expectativa del mercado que proyectaba apenas un 0.3 %. Aunque el dato refleja una desaceleración clara frente al crecimiento de 1.3 % del primer trimestre, el desempeño ha sido mejor de lo previsto y mantiene a Brasil en la mira de los inversionistas regionales.


El dato detrás del titular

Brasil viene de un primer trimestre sólido, impulsado principalmente por el sector agroexportador, que tuvo un desempeño récord gracias a la soya, el maíz y el café. Sin embargo, en el segundo trimestre el efecto se diluyó: la agricultura se contrajo, y el crecimiento provino de áreas más resilientes como los servicios, el consumo interno y la construcción.

Pese al entorno restrictivo, el mercado laboral sigue mostrando cierta solidez, y el consumo de los hogares se mantiene activo, aunque moderado. Las tasas de interés en 10.25 % (Selic) continúan afectando la inversión privada, especialmente en manufactura y bienes duraderos.


Factores que explican la desaceleración

  1. Política monetaria restrictiva:
    El Banco Central de Brasil ha mantenido una postura contractiva para contener la inflación, lo cual ha frenado el crédito y la inversión.
  2. Enfriamiento agrícola:
    Tras un arranque excepcional en el primer trimestre, la producción agrícola retrocedió, afectando el aporte del sector al PIB.
  3. Inversión débil:
    La incertidumbre política y la presión fiscal han limitado la inversión privada, tanto doméstica como extranjera.
  4. Entorno externo desafiante:
    La desaceleración de China, la volatilidad de los commodities y la fortaleza del dólar han generado un clima menos favorable para las exportaciones brasileñas.

¿Por qué “mejor de lo esperado”?

Aunque el crecimiento fue bajo, los analistas esperaban una cifra aún más modesta. Esta “sorpresa positiva” se debe en parte a la resistencia del consumo interno, el turismo local y un repunte moderado en infraestructura pública.

Además, hay señales de que el ciclo de recortes de tasas podría iniciar a finales de este año, lo cual genera expectativas favorables en los mercados financieros brasileños.


¿Qué implica para América Latina?

Brasil es la mayor economía de América Latina y su desempeño impacta al resto de la región. Una desaceleración fuerte en Brasil suele arrastrar a países vecinos, especialmente en comercio, inversión y remesas.

Pero un Brasil que sigue creciendo —aunque moderadamente— puede actuar como colchón ante un entorno global hostil, sobre todo para países del Mercosur y socios estratégicos como México y Colombia.


Oportunidades y desafíos para 2025

Lo positivo:

  • La inflación está bajo control, lo que abriría espacio para flexibilizar la política monetaria.
  • La deuda pública se ha mantenido estable, aunque elevada.
  • La moneda real brasileño se ha mostrado resistente frente al dólar.

Lo desafiante:

  • La inversión sigue estancada.
  • La reforma fiscal avanza con lentitud.
  • El contexto político sigue polarizado, afectando la predictibilidad institucional.

Conclusión

Brasil no está en crisis, pero tampoco en auge. El crecimiento del segundo trimestre de 2025 confirma la pérdida de dinamismo, aunque también demuestra una economía más resiliente de lo que muchos analistas esperaban.

Con una buena administración macroeconómica y una estrategia clara de inversión en infraestructura y capital humano, Brasil podría convertir esta desaceleración en una oportunidad para estabilizar su crecimiento y recuperar competitividad en el nuevo orden económico global.


Tu opinión importa

¿Crees que Brasil logrará retomar una senda de crecimiento sostenido, o se estancará como otras economías emergentes? ¿Qué puede aprender México de su vecino sudamericano? Comparte tu análisis y sigamos conversando sobre el rumbo económico de la región.

El Fin del Dominio del Dólar: Países en Desarrollo Rompen con la Deuda Tradicional

septiembre 1, 2025 / Omar Ríos

Un cambio silencioso pero estructural está ocurriendo en los mercados globales de deuda: cada vez más países en desarrollo están dejando de emitir bonos en dólares estadounidenses. En su lugar, recurren a monedas alternativas como el renminbi chino, el franco suizo o incluso sus propias divisas locales.

Este fenómeno marca un giro estratégico que podría debilitar la hegemonía del dólar y reconfigurar el mapa financiero global. Pero también es una señal de alarma sobre el nivel de presión que enfrentan los países emergentes ante las decisiones de política monetaria en Washington.


¿Qué está ocurriendo?

En 2025, países como Kenia, Sri Lanka, Colombia, Egipto y Panamá han comenzado a emitir deuda en monedas distintas al dólar. La razón es clara: el endurecimiento monetario de la Reserva Federal ha disparado los costos de endeudamiento en dólares, afectando sus finanzas públicas y aumentando el riesgo de impago.

Emitir en monedas alternativas reduce temporalmente el costo financiero, pero también refleja algo más profundo: una pérdida de confianza en la neutralidad del dólar como moneda de reserva internacional.


¿Por qué es importante?

Durante décadas, los países en desarrollo han sido rehenes de la deuda en dólares. Esta dependencia implica que cualquier cambio en la política monetaria de EE. UU. —ya sea una subida de tasas, una crisis bancaria o una recesión interna— se convierte automáticamente en una crisis para los países de menor ingreso.

Además, la deuda en dólares:

  • Limita la soberanía monetaria.
  • Aumenta la exposición a shocks externos.
  • Penaliza el crecimiento por efecto del tipo de cambio.

Por eso, buscar nuevas monedas para financiarse no es solo una decisión financiera, es un acto de defensa económica y estratégica.


El ascenso del renminbi y otras monedas

China ha aprovechado esta oportunidad para expandir el uso internacional del renminbi, especialmente a través de sus bancos estatales, sus acuerdos bilaterales de swap y su influencia en África, Asia Central y América Latina.

El franco suizo y el euro también han ganado terreno, al igual que emisiones en moneda local dirigidas a inversores internos. Esto ha provocado una diversificación en la arquitectura financiera mundial, debilitando gradualmente el dominio exclusivo del dólar.


¿Riesgos o solución?

Aunque esta tendencia ofrece alivio a corto plazo, no está exenta de riesgos:

  • El renminbi aún no es plenamente convertible.
  • Los mercados en monedas locales son menos líquidos.
  • Las primas por riesgo pueden aumentar si no hay respaldo institucional.

No obstante, muchos países prefieren asumir esos desafíos antes que seguir atados a un sistema financiero que los expone constantemente a ciclos de crisis importadas.


América Latina: ¿Oportunidad o vulnerabilidad?

Nuestra región es una de las más afectadas por los vaivenes del dólar. Desde la crisis de deuda de los años 80, pasando por el «Efecto Tequila» y hasta la crisis argentina, la historia latinoamericana está marcada por la dependencia del financiamiento en divisas duras.

Este giro global podría representar:

  • Una oportunidad para recuperar soberanía financiera.
  • Una puerta para vincularse más con Asia y diversificar socios.
  • Un riesgo si se improvisa sin regulación, cobertura o infraestructura financiera sólida.

México, por ejemplo, podría explorar emisiones en pesos dirigidas a inversionistas asiáticos o acuerdos monetarios bilaterales con países estratégicos. La clave está en diseñar una estrategia de largo plazo y no solo reaccionar a la coyuntura.


Conclusión

El mundo está comenzando a cuestionar uno de sus pilares más antiguos: la supremacía del dólar como la única vía de financiamiento global. El hecho de que países en desarrollo estén buscando alternativas no es anecdótico… es una señal de cambio estructural.

Ya no se trata solo de deuda. Se trata de quién decide las reglas del juego financiero global… y quién las padece.


Tu opinión importa

¿Crees que es viable para los países latinoamericanos abandonar progresivamente la deuda en dólares? ¿O dependemos demasiado del sistema financiero occidental? Comparte tu opinión y sigamos analizando este cambio profundo en la economía global.

Oro en Récord Histórico: ¿Refugio o Alarma del Sistema Monetario Global?

septiembre 1, 2025 / Omar Ríos

El oro ha superado los USD 3,500 por onza, alcanzando un nivel nunca antes visto en los mercados financieros globales. Para muchos, este récord refleja confianza en un activo seguro. Para otros, es una alarma silenciosa sobre los desequilibrios del sistema monetario internacional y la erosión de confianza en las monedas fiat, especialmente el dólar estadounidense.

La pregunta que flota en el aire es directa: ¿estamos viendo una revalorización saludable del oro o el preludio de una crisis financiera sistémica?


¿Por qué sube el oro?

El detonante más reciente de este rally dorado ha sido la expectativa creciente de que la Reserva Federal recorte tasas de interés antes de lo previsto, en un intento por suavizar la desaceleración económica. Sin embargo, esta es solo la punta del iceberg.

La revalorización del oro también responde a:

  • Debilitamiento del dólar frente a una canasta de monedas.
  • Elevada demanda institucional, incluyendo bancos centrales de China, India y Turquía.
  • Aumento de la tensión geopolítica (Ucrania, Irán-Israel, Taiwán).
  • Desconfianza estructural en el sistema financiero basado en deuda.

En otras palabras, el oro no solo sube por motivos técnicos… sube porque huele a inestabilidad.


El oro como termómetro de la desconfianza

Históricamente, el oro se aprecia cuando los inversores perciben que los activos tradicionales —bonos, acciones, divisas— no ofrecen seguridad real. Es un activo sin contrapartida, sin riesgo de impago, sin manipulación monetaria.

Cuando el oro sube con fuerza, no es porque el metal haya cambiado… es porque todo lo demás está cambiando para mal.

Hoy, la combinación de:

  • endeudamiento global récord,
  • tensiones políticas internas en EE. UU.,
  • guerras en múltiples regiones,
  • presión sobre bancos centrales

…genera un entorno donde la búsqueda de activos duros y resistentes se vuelve casi obligada.


Bancos centrales comprando oro: ¿Una señal de ruptura?

Uno de los datos más relevantes del año es que los bancos centrales están comprando oro a niveles no vistos desde la década de 1960. Según datos del World Gold Council, más del 25 % de las compras provienen de economías emergentes que buscan diversificar sus reservas lejos del dólar.

Esta tendencia no es inocente. Responde al temor creciente de que:

  • Las sanciones financieras sean usadas como arma geopolítica.
  • La hegemonía del dólar esté en declive estructural.
  • La próxima crisis global no pueda ser resuelta con impresión de dinero.

En otras palabras, los bancos centrales se están blindando… y el oro es su escudo.


¿Qué significa esto para América Latina?

Para nuestra región, el alza del oro tiene implicaciones mixtas:

  • Exportadores como Perú y México se benefician vía ingresos fiscales y balanza comercial.
  • Los consumidores enfrentan mayor inflación en artículos derivados o precios dolarizados.
  • Inversionistas institucionales podrían buscar mayor exposición a activos refugio.
  • Las reservas internacionales deberían repensarse, especialmente en países con alta exposición al dólar.

En un entorno de incertidumbre, no tener oro —o al menos, no tener soberanía financiera— es un lujo que pocos pueden permitirse.


Conclusión

El nuevo récord del oro no es una celebración. Es un termómetro que marca fiebre alta en el sistema monetario y financiero global. Mientras los bancos centrales intentan navegar entre inflación, deuda y recesión, el mercado está enviando un mensaje claro: la confianza se agota… y el oro lo sabe.


Tu opinión importa

¿Crees que el oro puede seguir subiendo, o estamos ante una burbuja? ¿Deberían los países latinoamericanos aumentar sus reservas de metales preciosos? Comparte tu análisis y continuemos este debate que toca el corazón mismo de la estabilidad financiera global.

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